UNA VISIÓN MICROSOCIAL DEL 15 M.

En “Los treinta años gloriosos” el economista francés, Jean Foursatié (1907-1990), presenta una visión microsocial del sistema económico. El autor analiza el seguimiento de las políticas del mercado de trabajo y de la productividad desde el final de la segunda guerra mundial hasta la crisis de 1973, la llamada edad de oro del capitalismo y desde esa fecha hasta lo que se llamo los siguientes veinticinco años decepcionantes. A partir de ahí, configura un entorno caracterizado por dos aspectos; cambios profundos en la economía y el mercado de trabajo, y cambios sociales e institucionales: la ruptura del viejo “pacto social”. Además, Foursatié, cuestiona el modelo de gestión interna de las empresas y el autoritarismo empresarial, probablemente, todos los beneficios de las economías de escala de la etapa industrial que generaron los sistemas de producción fordistas ya habían sido explotados, por estas y otras causas, se desvanecieron los impresionantes incrementos de la productividad de los años anteriores a 1973. Lo curioso es que refiriéndose a una aldea Douelle de donde era natural Foursatié, imagina como unos jóvenes (sin domicilio fijo y sin empleo) llegan a la ciudad y ocupan una casa abandonada de las afueras, con dificultades para reconstruirla por la escasez de materiales necesarios y de los alimentos para su subsistencia.

La realidad es que un fenómeno que en nuestra sociedad parecía totalmente superado, como es la pobreza, ha vuelto a aparecer y personas y familias se ven forzadas a vivir con cantidades irrisorias. Los indignados incluso con las organizaciones sindicales, se sitúan ahora de frente a los mercados como respuesta a la situación, mientras las instituciones y organizaciones sociales y económicas fracasan en su intento de recuperar la confianza.

El Management democrático, consciente de que pueda haber tantas respuestas como visiones quiere dar su parecer al respecto de lo que está ocurriendo en las calles, aportamos el intento de ayudar a despejar una de las mayores contradicciones a las que se enfrenta el 15-M. La exigencia de responsabilidad a los poderes económicos, como es sabido no se han sentido aludidos ni interpelados por lo que está pasando. A diferencia de la política y los políticos y en la concepción actual de los mercados, se piensa en algunos sectores de la sociedad que estos  sólo responden ante los accionistas y los inversores y su fuente de legitimidad son los resultados.

Hasta hace unos días, poco más de un mes las formas pacificas y las practicas utilizadas para la participación democrática, demostraban su potencialidad y riqueza a través de la Red, actualmente y al ver lo que ha pasado éste fin de semana se está poniendo a prueba si la indignación se sitúa de frente a los poderes económicos, la prueba de ello es la sorprendente y posible convocatoria de una huelga general al margen de los sindicatos, CCOO “La convocatoria de huelga general tiene que canalizarse legalmente.”

El 15-M, está realizando propuestas de orden político y el tiempo dirá si la sociedad las asume o si los poderes políticos valoran la actitud del carácter regeneracionista, reformista y al mismo tiempo subversivas, como son la petición de un referéndum, la reforma de la Ley electoral, la exigencia de una efectiva división de poderes, el establecimiento de nuevos espacios y formas de participación de la ciudadanía no intermediada por las instituciones, así como el establecimiento del limite a la propiedad privada para garantizar una función social y el acceso a los derechos sociales básicos como la vivienda.

El 15-M, está en Internet, como no los ciudadanos del siglo XXI utilizan las tecnologías y las herramientas del siglo XXI para manifestar sus propuestas, cualquiera que se adentre un poco el funcionamiento de la Red comprende su potencial, algunos líderes políticos y sindicales del siglo pasado, pueden sorprenderse de cómo unos pocos se han podido expandir con la presencia en la calle, ya no deja duda el potencial de la Red para propiciar la confluencia de las diferentes iniciativas como instrumento organizativo, formar comunidades que se organizan en Red y que responden a los principios básicos de las relaciones interpersonales incluidas las afectivas y emocionales. Las preguntas que están en el aire son ¿es el 15-M un nuevo sujeto social? ¿Cómo va a continuar el espacio social que se ha generado? ¿cómo se puede evitar el riesgo de disolución con el paso de los días? ¿Qué tipo de acciones se pueden mantener? Y no la última ¿cómo continuar desempeñando un papel de contrapoder social? ¿es capaz la Red de propiciar una nueva organización laboral?.

Las grandes transformaciones económicas y sociales vividas por este país a raíz de la transición a la democracia, dieron lugar a la suscripción de un “pacto social”. Por un lado el intento de consolidación de un sistema de relaciones laborales, que ha resultado ser más funcional y político que efectivo para solucionar los problemas de las relaciones entre capital y trabajo, la difícil superación de este conflicto y de un modelo basado en la negociación colectiva, y organización laboral basada en categorías profesionales, cuya base son los oficiales y peones, y en la cúspide de la pirámide licenciados y gerentes y en la aceptación del protagonismo de las organizaciones sindicales y empresariales, encargados de guiar los cambios e incapaces de aceptar el hecho de la creciente individualización de las relaciones laborales, sobre todo en la micropyme.

Ahora con una tasa de paro juvenil del 45%, y una generación entera de jóvenes españoles que ven su futuro con mucha incertidumbre, las instituciones sociales no pueden negar desconocer que el sistema español de organización laboral genera una tremenda injusticia intergeneracional, unos trabajadores, los mayores y con mayor calificación laboral, que no mejor cualificación académica gozan de una protección laboral extraordinaria y de aumentos salariales garantizados a costa de los jóvenes. No se puede negar que el mercado de trabajo español protege excesivamente por un lado y traslada precariedad e injusticia por el otro, que es precisamente donde se encuentran estos jóvenes, y lo que también perjudica a la productividad ya que el trabajador sometido a contrato temporal carece de interés para formarse y el emprendedor carece de interés para proporcionar formación.

La negociación colectiva en determinados espacios genera una carga para muchos trabajadores, perjudicando la creación de empleo, pensemos en un convenio colectivo que fija condiciones de trabajo independientemente de la situación de la empresa. La actual reforma de la negociación colectiva es un paso adelante, si permite la negociación de convenios de empresa para pequeñas y medianas empresas, lo que no se atiende es la demanda de las micropymes de no aplicación de convenio cuando se trate de una plantilla inferior a 6 o 10 trabajadores o que el empresario sea una persona física, esto es un autónomo que responde personalmente con su patrimonio, volviendo al pacto social de la transición de la democracia, habrá que inventar otro modelo que tenga en cuenta la relaciones laborales individuales, sobre todo en la micropyme a la que claramente la clase política y sindical debe de apresurarse a facilitar el emprendedurismo, el 15-M se pregunta ¿cuál es el empleo que viene? habla de cómo vivir sin empleo www.vivirsinempleo.org

Los cambios en el mercado de trabajo debido a los factores tecnológicos y a la globalización económica son un hecho, los conceptos aprendidos sobre el capital y el trabajo y las relaciones industriales están en profunda transformación, así la flexibilidad laboral en conceptos como la jornada, el salario, los horarios, los turnos, la movilidad permanencia en el puesto, etc., etc, ¿cómo es esto? con conceptos como comunidades en red que permitan a personas free lance (autónomos) hacer aportaciones, bancos de tiempo, las redes permiten lo que antes no se podía como es el trueque, ya no sólo a cambio de salario sino de tiempo, comunidades de tiempo, de innovación colaborativa, de cooperación, organización en red, trabajo en grupo, coworking, outsoucing, couwsourcing. Todo esto es lo que está en profunda transformación, son muchos los análisis que se están haciendo acerca de lo que deparará el futuro y cuáles son las tareas que se deberían acometer para mejorar la situación económica y de empleo. Sinceramente ustedes se imaginan a los lideres líderes sindicales y de las organizaciones empresariales, usando la colaboración y organizados en torno a una conexión de Red en el sentido de aunar esfuerzos en creación, cambiaria eso las cosas, nosotros pensamos que sí. Ahora que hacen los lideres, generan desconfianza se reúnen difícilmente acuerdan, y negocian   acuerdos sociales, se sientan a la mesa negociadora para intentar ponerse de acuerdo para que nosotros los trabajadores no perdamos nuestros derechos socialmente adquiridos y que nosotros los empresarios ganemos productividad a nuestro capital, y no se han dado cuenta todavía que las relaciones industriales actuales debido al impacto tecnológico y a las herramientas superan las tradicionales vinculaciones contractuales basadas en el salario y lo que podríamos denominar el resto de los elementos tradicionales de la relación laboral, la comunicación y organización en Red supera las características funcionales del contrato de trabajo, la actual organización puede ser multidisciplinar, variable y específica para cada proyecto, y desaparecer tras el mismo, las características de un nuevo modelo de relaciones laborales supone un cambio cultural en las organizaciones sindicales y empresariales y esto creemos que no se está produciendo.

La principal propuesta que hacen catedráticos y economistas preocupados, como es la figura del contrato único, con objetivo de reducir la temporalidad, un tercio del total de asalariados es temporal en nuestro país, no son asumidas por el 15-M, que lo que pretende es el cambio cultural en las organizaciones, la reforma laboral pretende más flexibilidad, pero sigue habiendo una estructura jerarquizada y vertical que impide la horizontalidad de las relaciones, la fijación del salario ligado a la productividad no fomenta la cooperación ni la coocreación entre organizaciones.

El otro aspecto microsocial en nuestra visión es otra injusticia intergeneracional, está formada por trabajadores que no tienen empleo. La panorámica de los principales rasgos a la que hemos desembocado tras la transformación es en el ámbito de la organización social un fuerte neocorporativismo por parte sindical y de instituciones profesionales con incidencia en aspectos importantes de la vida económica y social y nos han llevado a la crisis del estado de bienestar, casos especialmente problemáticos como son el envejecimiento de la población y la financiación de los sistemas de pensiones, se agravan cuando  el nivel de desempleo es tan elevado pensiones y problemas van unidos en la indignación general del 15-M.

Para concluir en la actualidad el 15-M demanda un sistema microsocial que no puede seguir en ese marco dos aspectos nos lo indican, uno son los cambios profundos en la economía y en el mercado de trabajo, y otro la ruptura del “pacto social”. Además también se cuestiona el modelo de gestión interna de las empresas y el autoritarismo empresarial, aunque este es un aspecto, que el movimiento 15-M ha tratado poco a mi entender.

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